UNIDAD DE RENDIMIENTO COGNITIVO                  

Synapsis Neurorrehabilitación Funcional cuenta con la Unidad de Rendimiento Cognitivo, un servicio especializado, mediante tratamientos no farmacológicos, en la atención, intervención terapéutica y prevención de demencias tipo Alzheimer, así como otras patologías cuyo curso evolutivo conlleva deterioro cognitivo. Su principal objetivo es mejorar la autonomía, y por tanto la calidad de vida de los usuarios, siempre mediante una atención individualizada centrada en la persona, su entorno y su familia.

La Unidad de Rendimiento Cognitivo es un servicio dedicado a la especialización en terapias cognitivas con base en la estimulación, entrenamiento y puesta en práctica de ejercicios y actividades que permitan incrementar las capacidades a nivel cognitivo de cada persona en función de su afectación, nivel de deterioro, y circunstancias personales y sociales, empleando para ello tanto metodología tradicional como nuevas técnicas de intervención basadas en las nuevas tecnologías y la investigación más reciente.



Las terapias impartidas están dirigidas a distintos perfiles de usuarios:  

  • Personas sanas con problemas de memoria asociados a la edad o en periodos de próxima o reciente jubilación, favoreciendo el mantenimiento de sus capacidades una vez alcanzan periodos de vida de menor actividad mental 
  • Usuarios con deterioro cognitivo leve o moderado
  • Personas con demencias ya instauradas que requieren un modelo de intervención terapéutica global adecuado a su estado de salud y nivel de deterioro.  
  • Población infantil con dificultades asociadas a procesos cognitivos: problemas de atención, concentración o resolución de problemas; entre otros.

Del mismo modo, la Unidad, también presta servicio a todas aquellas personas que presenten secuelas cognitivas derivadas de otros procesos patológicos, tales como daño cerebral (ictus, traumatismos craneoencefálicos, etc.) u otras enfermedades neurodegenerativas con diferentes perfiles de edad (Parkinson, esclerosis múltiple, etc.)

 

Numerosos estudios y expertos corroboran los beneficios de las terapias no farmacológicas, consideradas como la primera elección para los síntomas conductuales y psicológicos de las demencias como método de estimulación cognitiva para fomentar la independencia y el estado de ánimo. Este tipo de intervención proporciona a los usuarios las herramientas y estrategias necesarias para mejorar su calidad de vida durante el mayor periodo de tiempo posible, constituyendo un gran avance en la intervención terapéutica en el campo de las enfermedades neurodegenerativas.

En base a ello, la estructura y funcionamiento de la Unidad la convierten en una alternativa dentro de los recursos terapéuticos existentes en la actualidad, dado que permite completa flexibilidad de horarios, duración personalizada de las sesiones, y trabajo tanto grupal (siempre en grupos reducidos de entre 4 y 6 personas) como individual o con un único compañero/a, en función de las necesidades específicas de cada persona, facilitando de este modo el proceso de mejora de sus capacidades, así como su independencia en relación a las actividades de la vida diaria y en las relaciones con sus familiares y entorno.


Dentro del programa propio de la Unidad de Rendimiento Cognitivo, la asistencia se concreta en una, dos, tres, cuatro o cinco sesiones semanales de lunes a viernes, cuya duración oscila entre los 45 y los 90 minutos, en horario de mañana o de tarde, siempre en función del diagnóstico, pronóstico, evolución y necesidades de los usuarios y sus familiares y/o cuidadores. principales.


La primera consulta es gratuita, a fin de que tanto el usuario como sus familiares conozcan de primera mano el funcionamiento, las instalaciones y la metodología de intervención de la unidad.


En esta primera consulta se realiza un screening inicial y una pequeña entrevista, con el objetivo de asesorar a los usuarios desde el primer contacto con el centro, para en sesiones posteriores llevar a cabo una evaluación completa y exhaustiva a nivel cognitivo, físico, funcional y social, diseñando en base a los resultados obtenidos un plan terapéutico personalizado.


Una vez identificadas las áreas cognitivas afectadas y su repercusión en la ejecución de las actividades de la vida diaria, profesionales de las áreas de terapia ocupacional y fisioterapia planifican y desarrollan tareas, actividades y ejercicios con el objetivo de mejorar todas las áreas cognitivas del cerebro para evitar su progresivo deterioro, ralentizando el mismo, manteniendo durante el mayor tiempo posible la funcionalidad e independencia en las actividades básicas de la vida diaria, así como favoreciendo la recuperación de las funciones cognitivas perdidas en perfiles no degenerativos.

Todo ello, permite a su vez retrasar la posible institucionalización de los usuarios en centros residenciales, mejorar los síntomas no cognitivos, alcanzar una mejoría significativa a nivel físico y emocional, e incrementar la calidad de vida tanto de los propios usuarios como de sus familiares o cuidadores principales, favoreciendo su bienestar psicológico y social.



Entre las actividades desarrolladas en la Unidad de Rendimiento Cognitivo, destacan las siguientes:


- Estimulación cognitiva mediante lápiz y papel e interacción social, desarrolladas a través de láminas y ejercicios personalizados, visualización de vídeos, imágenes y fotografías, manejo de objetos cotidianos, planificación, secuenciación y puesta en práctica de actividades significativas para los usuarios, etc. Entre los aspectos a desarrollar durante estas sesiones destacan memoria, atención, orientación personal, espacial y temporal, cálculo, lenguaje, resolución de problemas, cognición social gnosias, praxias, funciones ejecutivas, tolerancia a la frustración o conciencia de enfermedad, entre otras.


- Salidas programadas (individuales o grupales) de estimulación cognitiva en entornos exteriores reales (centros comerciales, supermercados, cafeterías…), trabajando previa y posteriormente en sala todo lo necesario para desarrollar con éxito la actividad.


- Sesiones de psicomotricidad, actividad física terapéutica adaptada y gerontogimnasia. Las actividades desarrolladas en este bloque de intervención permiten favorecer las conductas motrices básicas, estimulando las capacidades sensoriales, tales como audición, visión o equilibrio, ejercitando los procesos cognitivos básicos, incrementando la capacidad funcional, la destreza, la agilidad y la coordinación, y mejorando la función cerebral y el ciclo de sueño, con la consiguiente disminución de los posibles estados depresivos asociados y el incremento de la sensación de bienestar.


- Sesiones de relajación, musicoterapia y arteterapia.


- Nuevas tecnologías. Mediante el uso de plataformas digitales de rehabilitación cognitiva profesional y simuladores de actividades de la vida diaria se optimizan todas las funciones cognitivas de forma intensiva, personalizada y en un entorno motivador y estimulante para los usuarios.

La clasificación de las actividades contempla las diferentes áreas de intervención anteriormente mencionadas (memoria, atención, orientación, planificación, resolución de problemas, etc.), los diversos grados de deterioro, la ejecución de manera individual o grupal, el nivel socio-cultural y educativo, la edad y las posibles limitaciones sensoriales.

El modo de presentación de las tareas también es tenido en cuenta, por lo que se presentan dos formatos de trabajo: material de lápiz y papel y material digital, el cual se trabaja en el ordenador y permite la ejecución en pantallas táctiles.

Todos los contenidos son personalizados, de tal manera que el profesional puede diseñar sesiones empleando imágenes, sonidos, textos, vídeos o actividades significativas para el usuario (fotos personales, actividades asociadas a su rol personal o profesional, etc.), lo cual incrementa considerablemente la adherencia al tratamiento.

Los resultados obtenidos en las sesiones de trabajo son registrados periódicamente, permitiendo el control y la organización de las actividades realizadas y sus parámetros (tiempo de estimulación, autoevaluación y estado emocional del usuario, aciertos y fallos cometidos, valoraciones personales etc.) y facilitando la comprobación de la evolución del usuario en las diferentes áreas cognitivas, sociales y funcionales.

Otra de las grandes ventajas de este sistema de intervención es la posibilidad de realizar sesiones en el propio domicilio del usuario de forma complementaria a las llevadas a cabo en la Unidad. Para ello, el profesional planifica las sesiones de forma individualizada y las asigna a cada cliente, el cual se conecta a la plataforma a través de internet y ejecuta las sesiones desde su propio hogar. El profesional recibe al instante todos los resultados, los analiza y planifica la siguiente sesión.



De forma periódica, generalmente trimestral o semestralmente, o bien a requerimiento de la familia, el usuario u otros profesionales sanitarios, la Unidad de Rendimiento Cognitivo realiza reevaluaciones del estado actual de la persona, a fin de mantener un seguimiento de la evolución de la patología, valorando el estado emocional, las capacidades cognitivas y la adaptación tanto al centro como al tratamiento, así como otros aspectos funcionales y sociales.

En este sentido, el contacto con familiares y cuidadores es esencial, manteniendo en todo momento el contacto presencial, telefónico o mediante correo electrónico para resolver los problemas que puedan surgir en el entorno habitual de la persona, así como trasladar los cambios más destacables en su situación cognitivo-conductual.
Todo ello con el objetivo final de alcanzar la máxima autonomía y bienestar en todos los aspectos de la vida de nuestros usuarios y sus familias.